Signos y síntomas
Pérdida de las vellosidades normales del intestino delgado, con la consiguiente disminución de la superficie de absorción de nutrientes.
Importante mejoría cuando se retira el gluten de la dieta.
Síndrome de malabsorción intestinal debido a la diarrea en el 50% de los pacientes.
Carencias nutritivas de hierro, vitamina B12, vitamina D.
Aumento del riesgo de desarrollar un linfoma de células T, en los casos no tratados.
Predominio de la enfermedad en la población del Norte de Europa.
Dermatitis herpetiforme
Distensión abdominal, esteatorrea y desnutrición
Talla baja (afecta el crecimiento en los niños no tratados)
Dolor abdominal recurrente
Diarrea, vómitos
Vientre hinchado
Erupciones en la piel
Fatiga habitual
Depresión
Irritabilidad
Trastornos psiquiátricos
Retardo de menarquía (mujeres)
Infertilidad
Aborto repetido
Osteopenia del adulto (5% de ellas corresponden a enfermedad celíaca)
Además, la mala absorción de alimentos puede originar:
Anemia: glóbulos rojos escasos o de mala calidad en la sangre. Predomina la anemia de tipo carencial o ferropénica y la megaloblastica por deficiencia de vitamina B12
Raquitismo: huesos mal calcificados y que crecen mal por falta de vitamina D. En los adultos se tiene más frecuencia de osteoporosis
Calambres musculares por falta de calcio
Piernas y cara hinchadas. Esto se llama edema y se debe a la falta de proteínas en la sangre
Otros órganos que pueden dañarse son los siguientes: dientes, páncreas, hígado y tiroides.